/// El pez fuera del agua piensa en el agua todo lo que puede. Todo lo que puede, ¿no es natural?

Canciones para Silvia
¿Qué sabe el río y que sabe el árbol?
los peces bajo el agua
hacen circunferencias
y dicen horóscopo
esta noche
a la orilla ademanes
en las manos rodeadas
con anillos
burbujas de agua
sin sol ni dios
y vos adentro tuyo
dolorida
de la palabra al miedo
que amenaza
abierta la muerte
se aprende a golpes
la tristeza
y sin querer los años
te preguntan
¿quién te robó la vida?
Mi estrella;
A mi alrededor
La tapia de la casa
Silvia concibe con las manos
pequeños remiendos
que no logra.
En silencio baja la mirada
y se pregunta a oscuras
¿qué hizo mal?
Camina una y otra vez
las calles del pasado
como si fueran de hoy.
Más tarde se pone
a cocinar a fuego lento,
minúsculas tristezas
del amor.
Como en los cuentos
de hadas que nunca
le contaron:
Ella quería,
entrar en una iglesia,
en un altar de blanco,
tener una libreta
y ser algo más
que una mujer.
En la tapia de la casa,
todos los días
a la hora en que el sol
entra en las seis,
convida a la vecina
un poco de soledad,
suicida amargamente
un trébol blanco del jardín
(y mientras
tanto
llora)
Se resbalan en medio del poema
en medio de las sombras
y el silencio. Se caen
y arrastran en sí a sus designios.
He perdido la visión del mundo.
Soren Kierkegaard
.
Tengo la enorme alegría, gracias a Néstor Colón y Ture de contarles que la Revista lamás médula (en sus siete minutos de demencia) me hizo parte de su staff en la sección dedicada a la Provincia de Entre Ríos.
La primera presentación se titula "CRISTO HOTLINE" y es una lumínica mirada a Martín Pucheta.
se puede leer acá:
Por donde la hermosura
mi luz
un monólogo
el corazón descalzo
una canción desnuda por la piel
las manos distendidas hacia arriba
tu nombre se ha escrito en mis extremos
y las cosas giran al revés como un lienzo bordado de papel
*
El ojo abre la vendimia de poetas que rezan oraciones
una y otra vez para encontrar atajos de ciudad
que humea un hartazgo parecido
al encadenamiento de los pensamientos.
Cárcel de constelaciones donde las mujeres
no pueden mirar arriba de sus hombros.
La ciudad se vuelve en contra cuando amasan
sueños de cielo con las manos y en las catedrales
son sólo un instrumento de procreación.
Con una boca hermosa tragan de a poco
lo digno que les queda, así son las mujeres con sus penas,
así es como todo tergiversa el río y el aire huele
a espanto en heridos umbrales de las casas.
Ellas despegan los labios de la mesa
para empuñar misterio en los parajes,
alertas al tanteo soberbio del séptimo día,
increíble vuelo mortal de estupidez.
Las mujeres de ojo milenario con una prole larga
desenvainan tiempo en torbellinos y de repente
todo el sistema solar pende de un hilo.
En mi ciudad de barro desarman la pena,
la cuerean, para comerla cruda, lo que siempre falta
es explosión de tiempo, centésimas para cazar
incrédulas serpientes con la mano.
Más hondas de exceso en las miradas
que ciñen por todos los costados
cuando la metamorfosis de la naturaleza
derrocha su auge en la memoria.
En un sonido noctámbulo de pájaros
que bailan al ojo del amo para engordar ganado.
Así, galopan descalzas sobre la uva creada
con nombre de reencarnación donde los hombres
esperan vertiginosos la caída y compran la pureza
que yace en ellas con plantaciones de palabras
errantes parecidas a la lluvia en forma horizontal
como un reloj que baila, haciéndolas llorar, allí en lo oscuro.
Eros da hilo al cabestro tejido de años luz,
brioso cuando el tiempo minúsculo corteja
una leve voladura bajo la curva aérea.
Filtra su llaneza en la palabra y de repente
navega al ras del reino etéreo y fugitivo,
tormenta fértil cuando acude instantánea
para encender mística su orilla, designios
que anida todo o nada en su profundo mar.
Quizás el amor los hace indignos de aquella
vertiente pura donde chispean aún acertijos,
felicidad a medias, poniente de sonrisas,
diagonal de sueños, destinos, talismanes
sembrados todos de eléctricos instantes,
pasión que sólo dibuja aquel lenguaje.
Al aire voltaje alto, vestido mineral,
ardiente, regido por una gran legión
de guerreros con una insignia pura,
bebiéndose del cántaro su agua.
No era el movimiento de un caballo
montando bajo el bullicio sombras,
no, no era el animal lo que giraba
desterrado mezclándose en la luz
comiéndose de ella la mitad.
Eran iguales en bifurcación partida,
evocando la eterna lucidez de inmunes
constelaciones bajo los signos de agua.
Destinados a gozar, ser únicos de especie,
era amor del puro y no otra cosa lo que hacía
el milagro de los dioses pararse sólido frente
al tálamo desnudo del origen, regocijarse
acaso, hubiera sido esto en otro ocaso.
Geografía del deseo, albor de saberse
concretos al calor de aquel fuego sujeto
hacia la gloria, eje templado en espiral,
majestuosa danza de flechas arqueadas
que parecían rugir volcánicas
al son del brillo humedecido
en el galope izquierdo de un timbal.
perfumada en agua de torrente una pollera
pone en pie la forma de mujer
callados testigos absortos de la belleza
iluminan el enérgico paisaje
de boca la pollera teje conversaciones
blandos deseos a la sombra
niega al mundo cierta mirada que cale:
los temidos frutos del amor
circunvalaciones en los pensamientos
notoria claridad de las palabra
simágenes mentidas humanas falsedades
recorren hilo por hilo la menuda falda
el hombre tiene el deber
eufórica obligación de echar un vistazo
a ese desnudo cuadro distraído a los impulsos
en las finas curvas de la tela
cataratas enredadas en un cuerpo
más que un par de remos metidos en una falda
destellando una mujer
el fuego por dentro tiene que ceñirlo
en pensamientos de fecundación
para desvanecerse sigiloso ante magnánima fiesta
cuando una mujer goza pollera
serena desconsuelos en un pequeño estanque
que pega con la intensa fuerza y furia
de un minúsculo volcán en erupción
entonces el ecosistema revienta
y fantasías relucen como fondo de moneda
hombres dislocados se trepan
a valientes barcos de vapor
les repiquetea en la nuca violento aire
brizna: viento de verano
el juego de motor en acelerados latidos
se activan con el roce voluptuoso de la piel
y luminosos chispean caracoles salidos de la costra
germinan diálogos en las frágiles costuras
que se mecen en obrera prominencia
donde brota pasión por todos los costados
no hay mancha floja al desgranarse
y el humo dibuja sencilla arquitectura
una mujer con pollera fabrica atractivos saltos
gobierna el vientre e inclina la figura
hasta ahogarse en el apareamiento
con lucidez engendra gemidos mortíferos
que despliega en círculos y en la espalda los extingue
baraja en haz de espadas como redes
del color de un manantial y en húmeda calmal
leva fuego mordiendo la cadera
tímida es la rama de visiones torcida y compleja
explosión es la libertad en el hombre
en su hermosura bailan pájaros a la sombra
moja las costas de voluminosas miradas
donde celos y amores
están burlando la contemplación
lleva la tabla de los mandamientos al revés
reflejo de pura agua viva
metida dentro de lo espontáneo
cuando el diáfano sol alborotado
vuelve cristal la pila de su divinidad
el hombre delira ante la huella
se le enamora el pecho con anhelo
de estar por debajo acariciando
los pliegues de la falda
con discurso varonil cautivo de la vergüenza
finge que la flor peregrina no lo ciega
flechas y arquero en la dulce danza del género
una pollera tiene el atrevido deseo de la locura
musicalidad al paso del agua
envuelve lo humano con promesas
de caricias y furtivos besos
pero primero al hombre para aprisionar
su vista a la deriva le convendría saber
qué lleva una mujer cuando pone piel en la pollera
"el aleteo de las alas de una mariposa se puede sentir al otro lado del mundo"
Se sabe que a veces algunas cosas no son lo que parecen, otras sin dudas parecen lo que es.
Y sin embargo hay miles de razones para poder decir la frase exacta así, así, C'est la vie, con la misma matemática igualdad para cambiarla.
Pero lo que no se puede es ocultar la tristeza de los ojos, la desesperación, la incomprensión de los actos , los pequeños gestos del amor, así como tampoco perder por más que se quisiera la gran capacidad de sonreír.
Muchas veces no se tiene en cuenta que el temblor aleteante de una diminuta oruga con rayas y remiendos, rodeada de flores cambia de una sola vez y significa en una mariposa el prestigioso acto propio de volar o tatuada pueda unir más de dos mundos, adquiere quizás otro valor. Uno lleva por dentro lo que siente y no se necesita mucho más para estar vivo.
y retorno por donde va la hoja en su costado
como las palomas que advierten el finalpero abajo está la libertad
la lengua
un gol el cántaro
y el ojo que se aparta
desorden
la poca inteligencia emocional
la incongruencia
nada es fácil
me recuesto en el imaginario
y vuelvo tímida a pensar
en lo que no se nombra
la compra y venta de la noche
los hombres y mujeres
la noche gris trenzada
las malas compañías
pocos amaneceres
las mentiras los aviones
los malos poetas los años 35
y todavía se escuchan los perros
los perros y el aullido
a ciegas la calle de santiago
un cuento como en la calle tuya
que sólo yo me sé
en julio 22 al 2009-
abajo del párpado
los sueños como un borroso mapa
las lavanderas la casa vacía
la biblia los augurios
el acto fallido y la comparación
para la miel un gesto tuyo
---------antiguo--------
inclinado------ --pequeño
----------lejano---------
original en la memoria
todo es posible
se abre la boca
el llanto
el brillo fugaz y la mirada
lo grande lo pequeño el cielo
en la canción
los besos tirados hacia el aire
el cuerpo la palabra
metáforas de nuez y la respiración
cierro los ojos como una arqueología
como una procesión en lo caliente
imágenes imágenes y entonces vuelve el 3
la caja de herramientas
los pocos recursos literarios
lo cotidiano lo de siempre
lo que nunca digo
y el amor
huyo ahora que puedo
ahora que sé irme
a tiempo de un lugar
la experiencia lo dice
mariposa tatuaje
el pulso el barro la ciudad
AHORA el mundo de la flor
fotos volúmenes presión
el humo que gira
la mala poesía
las bolsas del súper
la basura
la gente pide lo que no puede dar
en un zapato verde agua
busco la puerta la salida
y vuelvo soledad
----has sido
amada
vertical es la forma del tejido
que elabora una antigua voz
muda por el desgaste
la voz se despoja del pasado
porque las piedras no impiden
que una camine
más rápido que los pasos
porque como se sabe
la piedra en la garganta
no es un salvavidas
al filo del tejido
garabatos anuncios carteles
grafitos y signos de pregunta
por lo bajo del tejido
se mezclan lana y colores
para inventarle calor a un nuevo nombre
la lengua trata una y otra vez
de darle un sentido a la palabras
Revista Bizarr2
kosiak producciones
2007
a juan meneguin
1.
este río no es el mismo
ni nosotros los de entonces
ya lo se/
pero de este pobre río
beben agua tantas bocas
apoyan su labios en los bordes/
igual que los pájaros beben
a cuello en alto
así levantan sus ojos al aire
mientras beben/
cae una música sin ruido
adentro de los cuerpos
cae agua que no habían bebido hasta entonces
y se embriagan
las bocas d este río/
que no es el mismo ni nosotros los de entonces/
ya lo sé
pero es que breve y viejo
corre un río río abajo
y ladran perros
río arriba es noche todavía/
no hagas poesía del paisaje me dicen
no hagas como los viejos paisajistas
que adoran la mimesis
se ahogan en un vaso de río
aúllan a la luna reflejada en su/
qué sabrán ustedes de la su
apenas mojada tiritando ante bajo el agua de las noches
qué sabrán de fragmentos de su piel brillando en la corriente
no hagas poemas de gente ausente me dicen
no hagas poemas al borde de una nada /
es que el río no es el mismo
ni nosotros
y otras vez perros
corriente arriba es noche
no amanece en estas aguas/
bien que este pobre les da de beber a unos cuantos
que no hablan del paisaje/
bien que remojan sus gargueros en aguas
que bailan de seda por sus bocas
bien que flamean sus labios
buscando por donde entrarle a su breve transparencia
destellos de sexo y aromas en aguas de este río/
2.
no es la niebla del riachuelo
ni somos los de entonces
es verdad/
pero habrá todavía cinturas de ciudades
tirando aceite y latas y bolsas y excrementos
en la orilla d este río/
y habrá aún sombra del sauce
y álamos en la orilla?
habrá hojas y caminos sobre el agua
cuando la tarde despide sus aromas
con pájaros o nubes en su adentro?
habrá un juanele para este río?
s
i
n
u
o
s
o
h
i
l
i
t
o
d
e
luz
b
a
j
o
l
a
s
estrellas/
qué pescador
humilde de mojarras
vendrá a salpicarse de escamas bajo el cielo?
no seas paisajista me dicen no te ahogues
en un vaso d este río
es que ya no somos los de entonces
y las calles se ponen como charcos estancados
fluye aire un tus mejillas?
y qué tuñon o mujeres nacerán con ojos asombrados
al borde de estas calles?
en qué bares de mala muerte
andará la niña carabin
qué hombre o poeta andará sin coche
la ñata en pos o neo cabarutes
caravanas de rostros alucinados carabin
qué ojos con el viento en las mejillas
verán fluir las veredas marrones
la sangre escarchada
los centavos en la ranura
los ojos enterrados allá arriba?
qué labios beberán
agua de lluvia en las esquinas
quién silbará otra vez la canción más triste
la más bella del mundo?
nosotros no somos los de entonces
ni este río/
pero pasa una música sin ruido
cae adentro de los cuerpos
un agua impalpable todavía
se embriagan locas bocas
que no han de beber /
pobres ríos
no se amanece un juanele
en sus orillas/
jorge spíndola
Oscura es la fuerza
de las sombras
¿y qué se puede hacer
más que cantar?
Danzamos aire en la garganta
trenzamos el paso veloz de la música
que emana perfume de poesía
como una bailarina de papel.
Hacia la medianoche
por donde el fingimiento
ponemos total
indiferencia
y dejamos
que el agua corra
hacia su cauce.
Como un tango
Y nuestras manos
desdibujan la pulsación
absurda del
reloj.
De los equilibristas y en la imperfección quizás
estén los signos que buscamos
y en la serenidad los libros
y el salmón
contra corriente pura
bañándose en los ríos de las uvas
¿y la hermosura dónde?
o Bien se sabe
/
Química al roce
de la revolución, sonidos
de relojes que al aire hacen
la armonía de la naturaleza
pierden y encuentran
pasión y semejanza
materia por donde el dios Egipcio
deidad, pura transformación.
Del polvo al carbón queda un
Perfumes etéreos como la melodía
Venus
quiere quedarse
Sábete Sancho que estoy triste, ¿de qué se acuesta el hombre
para morir?
g. ROJAS
Y sin embargo
aún quedan las letras.
En cambio
para las muñecas
vestidas sobre la realidad
donde la porcelana
de niñas sin su té
les queda
aún para su gozo
jardines babilónicos
en árboles torcidos
y todas las mentiras
para creerlas suyas.
Para los desconsolados,
la mala poesía,
los ojos mal paridos
por una inclinación
al ritmo izquierdo.
El exilio de pie,
todos los muros
y lo que no se nombra.
Para los lamentos
los míseros costados.
Y sin embargo arriba
se desgarran las flores
del jardín, los sueños
paridos por oscuros.
Océanos que al agua
descose de a poco
nuestra sal.
Pero nos queda el vino
de los dioses que gime
como gimen los ojos
la tristeza
como lloran los hombres
el silencio y las mujeres
adhieren su cara a la pared
sólo para callar.
Y he aquí
abierta sobre sombras.
Nosotros sabemos
quienes somos.
Ya nada nos confunde,
mejor es que lo sepan.
De pie
se muere nuestro
templo.
Mamá siempre decía:
Ahora puedo sentir
7/Demasiado amor en el exilio
Panales que sólo oye Clarita
bailan al compás de la miel
desnudos de silencio sobre la luna rota
como si todo fuera un mágico zumbido.
El cielo pronostica lluvia, si llueve le gusta caminar
sentir el agua adentro balancearse al ritmo de los pies .
En enero a las cinco se ve el sol y prende despacito
un cigarrito para poder seguir
contando los sueños que le queman.
Saca del bolsillo un pasaporte vencido
con dos fotos gemelas de carnet
una familia cósmica disfuncional
que va vestida en papelitos
pulidos por necesidad.
se mueven veloces los signos de la suerte.
Para los que tienen flores que perfuman con nombre de mujer.
La claridad del patio
El chaparrón del tiempo
abre la ilusión de la semilla,
comienza la raíz a atornillarse
en esa tierra roja del jardín.
Se esparce néctar por el aire,
robándole profundo una sonrisa.
Enjambres de abejas asisten.
Fotosíntesis en todo su esplendor.
El jardinero mira de pie su creación,
acaricia los pétalos y tararea todavía
una canción verde sobre el calor del sol.
Más tarde, la flor sacudirá perfume
de pistilos como en un cuento de hadas,
el mundo será pura belleza sobre un patio,
claridad infinita centellará la casa.
y que el mundo
El brillo autóctono del agua
Cerré los ojos una tarde y te escribí sobre la arena una canción de amor como los pájaros cuando remontan el aire desnudándolo con plumas erguidas que se abren en dos por abanico, sabiendo que después van a planear, pero no era el vuelo de las aves, ni era el ruido majestuoso de los pájaros que abrían los cometas en el cielo y sorteaban al viento aquel hechizo.
3) Como una bailarina
En el bar de la esquina
ella muestra tatuajes
del amor como una bailarina
que traiciona sombras.
El alcohol se hace espeso
por la sangre.
Él la mira con ojos de búho
desecho como el vaso de cerveza
fue a ver una oportunidad
para sanar.
Alguien que le alquilara luz
por unas horas.
El bar estaba lleno y
se encontraron en la barra
cuando fueron a buscar
la magia que habían perdido
en los cuentos de hadas de los niños.
Y fingieron
¿vos todo bien?
-sí
¿y vos?
-también
Ellos vistieron sueños
Loca la música bailaba
La química sostuvo lo demás.
Canciones de Arquería
tormento de la gozosa llamada hacia la gloria
sinfonías que danzan al calor veloz de los instintos
Había una pequeña luz
para encender la chispa,
y desatarla, cambiar el aire
por la misma magia que cruje
jugosa en las naranjas.
De algún lado ¡como diera lugar!
Y supuse entonces que podría
serena tragar de a poco la saliva
y bucear hondo entre las viejas
memorias y el olvido.
O abrirme una ventana e inventarme,
salir a encontrar un nuevo nombre
con la agudeza acróbata de un tigre
parecida quizás a la esperanza.
(un gran pato negro pero de paladar)
Había algo en el aire que indicaba,
el todo del aire que exigía, deseaba ser
de una vez por todas realidad y apunté
con el lápiz que podía... casi como volar.
/
La parte mitad de una naranja
Nos encontramos como se encuentran los desesperados.
Ardimos como el fuego al último segundo para después quemarnos.
Nos fuimos yendo lento como se van las ideas rotas de aquel reino
construido en la parte imperfecta de la tierra y supimos callar
que somos la parte de una parte hermosa. Perfectamente de uno la mitad.
/
El árbol de naranjas
El sexo abierto.
Cópula gimiente. Deseo.
Humo, incienso y las cenizas.
La piel degenerada por la transpiración
inmersa en las aguas, cuesta abajo y yo veloz sobre tu sexo.
Los ojos como naranjas saliendo de órbitas acuáticas
regenerando de a uno los pálidos tejidos inscriptos
en un oscuro árbol y vos en mi interior recién nacido.
Mezclamos la carne y el dolor.Volamos en celo peregrinos y
dejamos que el sexo penetrara el último suspiro donde
rojo se creaba instantáneo y sacro nuevamente.
La boca sentía de a uno los misterios desnudos de la piel.
Como una bailarina rodé por los lunares, posé todos mis remos
y te besé deseosa de aquel reino, en la fertilidad por las caderas.
Salvaje mordí la lengua tuya sobre la curvatura ardida en las entrañas
de aquel colchón al piso que supo ceñir dulce mi nombre.
La piel de los lunares donde bebí hasta pulverizarme.
Conté de a uno los mapas imperfectos de tu cuerpo y te amé
hasta llegar profunda y cabalgar sobre tu vientre por la fertilidad.
Éxtasis de las cenizas que latieron clamándo polvo al polvo de la tierra.
La patria de la patria fue tu nombre, la carne de la carne, fue mi sexo.
La parte viva de la lengua o lo que no diría, allí en ese aire nuevo,
mis pies nadaron tibios sobre la extensión del agua marina natural
y otra vez pude sentir el agua, agua, agua y la humedad sobre la habitación
que brotaba con nosotros bajo la misma luna en gran respiración.
Por las cortinas rojas prendidas de los broches y atrás tu casa hermosa
toda desordenada y simple, tan sencilla parecida a cuando fuimos dos.
En las almohadas tiramos los escudos y reímos por todos los costados
cuando supimos que éramos tan sólo el uno del otro su mitad.
aquí lo que no se puede se acentúa
y queda mal escrito sobre la realidad
*
Probar el infierno parece ser más fácil.
El paraíso no. Es otra cosa.
Los dioses se han vuelto aciagos por las sombras,
el ocaso se ha resquebrajado sobre el odre,
se ha partido como parten la noche los enigmas.
La luz se esfuma y lo que no te dieron
con el nombre, créeme ya no te lo darán.
Maleficios, conjuros tirados estrepitosamente,
ubícalos mejor o invéntate el silencio Shangri-La.
Por última vez es que te advierto,
AHORA es que estás sola
y en esta soledad es que se empieza.
El día de hoy lo sabes.
10)Con
el primer mate
olvido poemas
en la calle.
Siento
en mi interior
el movimiento
fluido de la casa.
Los niños
se mueven por el aire
llevando en la sonrisa
un sólo nombre.
Eternidad y sueños
que siembro de tinta
a realidad.
A veces pienso
en las personas
que añoran
migajas
de la muerte,
y la imagino ahí,
bien calentita,
es por eso
que advierto
¡Mejor no!
Nadie
debe entrar
donde no llaman.
Se me figura
la imagen
de un mosquito
entrándole
despacio
al Ingeniero
mientras alza
la pequeña
paleta de ballet,
al son de la cumbita
allí en el club.
Así es
como pienso
y me repito,
ahora
no hay nadie,
ahora
no hay nadie,
no hay Zapata.
¿Imaginate vos
qué vas a hacer?
Y vuelvo otra vez
de cero a comenzar.
Maldito mosquito,
quién lo imaginaría,
(así funciona el mundo)
***
20)Esto
afecta
la línea superflua
e indirecta
del lenguaje
estándar.
Gramática
visual
distorsionada.
Caos numérico
mundial,
que no
funciona bien
entre edificios.
Y es ahí
que te llamo
a vos en Súper
producción,
para poner
un orden real
a las demandas,
y ubicarlas
una /tras/otra
en el costado
izquierdo
del timbal.
(Seguro
hacés como
que me escuchás
y a esta altura
me da igual,
que me importa,
total con vos sin mí
casi me alcanza)
No voy a fingir
lo que no soy,
un ejemplo
minúsculo verbal
sería ¡Una Gran
Venus insuperable!
y la verdad que no.
***
30)Cruza
vertiginoso
en mi cabeza un CD
raro lado B
de pensamientos
tales como:
vos me querés igual
(me lo supongo)
vos me querés así
(me lo reafirmo)
Llega la parte
coro del CD:
vos me querés mejor.
Me querés bien.
Vos me querés mejor.
Me querés bien.
Como si hubiera
en el aire
una competencia
de eximios boxeadores
a pleno ring en puja
de un título mundial.
Y a todo esto suspiro.
30 Segundos
En
realidad no
te vas porque no quiero.
Ayer pude enredar
la sombra tuya en mis cabellos,
hicimos la casa de papel,
contamos los días que no fueron,
y caminamos la tarde por el río.
Más tarde buscamos en silencio
una mirada nueva para nombrar las cosas.
Después te cansaste como un niño
de contar minúsculos granitos en la arena.
Entonces para que no te fueras (otra vez)
desdibujé los nombres y te pinté la noche con azul.
¡Qué tristemente hermosa fue la tarde!
con nosotros en la serenidad y ni siquiera sé si te enteraste.
Templaremos
el agua en la guitarra,
se desvestirán de a poco los silencios
azules hasta temblar descalzos.
Y así,
será la reverencia marina natural
por las esquinas desnudas de la piel.
Chicago Súper de lujo
El ventilador ronronea
con la última gota
y todo gira
con las aspas alertas.
Me levanto a ver el sol
en un maestro de arquería.
Los poetas guerreros
se fueron de la ciudad,
un poco de mí se fue con ellos.
Frenesí en el nuevo bar nocturno
sigue mis pasos que hoy es viernes
maldita ginebra.
Tengo colgado del techo de la pieza
un long bow de pluma natural.
Pienso en encontrarte esta noche
llevarte conmigo para sentirme bien
y abrirte los ojos Maldita Ginebra.
Matices bañan el destello lejano de las islas
resplandecen como cristal de luna las mareas,
mecen bálsamos de flores bajo el sudor del sol.
Brotes que soplan un libro nativo en puño y letra
encumbran blanco y verde sobre la luz del agua.
En el agua la silueta circular de la palabra
baila donde nace el silencio.
Alguien silba bajo lo que no se pudo
para inscribir memoria.
Atrás está la noche que no alcanzo
se torna marino el frío de los pasos.
Soplan ideogramas y presiento un dulce ritmo
de otoño que remueve flechas y acomoda
de a poco todo en su lugar.
Nuevo resplandor que ve caer las hojas
mientras una tonalidad de gestos grises
multiplica en mixtura panes y peces.
crear un poema
de carne y hueso
cópula y calor
en el paisaje
y no
preguntar nunca
de lo que va después
Salpica en pedacitos la acústica,
relámpago minúsculo que al agua
se duerme bajo un gustito a miel.
Adentro la luna en transparencia
parece encapricharse sobre el cielo
que envuelve la luz con celofán.
Gira la gran respiración del mundo,
se torna vapor mientras se aplana
el río boca abajo en una nuez.
La escala de los peces
No es
por la boca
que los peces mueren
y bailan
fugaces los anzuelos
alzándolos al aire
a conocer la tierra prometida
mueren por la tristeza de no saber decir
.
*
Los ojos del agua
codician las serpientes un canto,
mudan la piel en el último vestigio
del verano, arena y más arena.
El miedo adquiere en ellas
la forma del tormento,
así se enrollan las especies,
de gozo y de saliva.
No hallo lugar más que la sombra
ni mejor aliado que el silencio.
Se descose
del vértice del puente
la desesperación por la comida
y mezcla la tristeza que mora en los colmillos.
No hallo mejor aliada que la voz
ni lugar más seguro que mi canto.
Y acá comienza el mar a desgranarse
donde la música alta y cada vez más alta.
¿Quién me nombra así?
donde no existo, ni soy pan, ni carne, ni bebida.
Llevo el color de la tarde, las manos perfumadas,
la vieja voz del universo, el torso firme,
los pies sobre la tierra y cierro los ojos como el agua.
si sólo latiera oscuridad
si el mundo desapareciera
si todo fuera demasiado igual
la magia donde brillan los sueños de tu voz
será siempre refugio a los amigos
a Juan Meneguín
A látere
No más de cien girasoles por minuto en cilindradas,
así laten cuando las cañas se empuñan en el motor
del Chevy como estandartes de la profundidad.
El eje de la tierra se alinea al día nuevo en los anzuelos,
danzantes por el aire, con flecos y carnada,
en diez petámetros de velocidad
por donde hay luz
a 33 kilómetros por hora fijada en la distancia
audaz de los trayectos.
A la vera del río de los pájaros nace el portento,
tejido en medio mundo y luego,
será fiesta bajo el cantar del agua.
Del árbol de leva natural crece un parlante
y se oye el cantar de la serenidad.
La luz del universo
dibuja un cielo abierto a la fragilidad
cuando los pasos aéreos resplandecen
nutridos por los sueños con un plumaje hermoso
para sondear alturas,
esto sería,
al cosmos belleza infinita de los astros
o la felicidad.
Abierto el buen vino, lista la tanza
y el jazz ahí torcido,
fluyendo como si existiera un líquido aeroplano
clareado por la paz, creado en la palabra
y anclado bajo el Puerto
de la Estación Yeruá.
La fuente de lo sacro para la libertad
Los peces nadan en la profundidad y sobre el cauce
se avecina la más sensible estrella, se asemeja quizás
a aquella estola que viaja con su proa por los mares
girando aguas adentro, del mar salado al agua,
del barro enardecido hacia la arena,
donde la tierra el agua.
Así, se amortigua en las manos
roídas del trabajo; el pan y la comida.
Desde el mar se puede ver muy claro que el amor
se inscribe sobre el agua salada de rompientes
que muestra en cada ola los frutos de vigilia.
Todo lo amado se esfuma tras la orilla,
todo lo construido, escrito a semejanza
besado por la arena que abre la mirada
¡Para la libertad!
Este mundo es la fertilidad de las raíces.
Al pie crece la tierra y esparce los aromas,
crecen las simientes danzantes de un dulzor,
crecen y crecen, allá donde lo alto,
donde los días vestidos van del néctar y huele
en algas verdes sobre el verdor del mar.
Crece por acá, que todo crece,
la vida ha sido magia en esta vida,
y siente un sol mayor trenzar el horizonte,
virar el paraíso,
donde recién lavada la cara interior de las semillas,
¿qué más puede pedir una mujer?
Quien ha bebido de esto entenderá lo que hablo,
quien ha multiplicado la carne de su carne y la ha parido.
Quien ha visto la voz del surgimiento bajar sobre los peces,
quien ha de ver las noches luciendo en una mesa
la calidez del pan y el canto calmo.
Virtud de aquello sacro, quien ha parido un hijo.
¡Para la libertad!
:.
¡vamos!
escribe
en lo más alto de la primera página
que yo no odio a los hombres
que yo no agredo a nadie
pero... que si me hambrean
M Darwich
*
Dije, hay cosas que no tienen precio,
sonriendo contestó Raúl
entonces
¡ya no las pagues más!
Raúl Mileo
Esa niña con una voz tan frágil
carga encima la fuerza interior de cien leones.
Luis Benítez.
Vi una chica diciéndole “te amo ”
y pensé en voz alta, es acá donde se queda,
giró la cabeza Fabián y preguntó
¿qué clase de hombres conociste?
Enmudecí.
Fabián Casas.
Un fin de semana feliz,
esto parece Springfield,
será que estoy soñando.
Fabián Casas
Esas ganas locas de compartir,
esa necesidad del encuentro,
¿quién la sostiene?
Patricio Torne.
Más que casas él es un palacio.
Patricio Torne.
Hay que dar y ayudar es
para mí, es la única manera.
Cucurto.
Encuentro, donde las palabras
se unen a las caricias de los árboles
y la brisa que iriza el río unos metros más abajo.
Imágenes líricas bajo un cielo estrellado.
Fernando Kosiak.
Siempre en un lugar está la gente que tenía que estar
ni más ni menos, sólo la gente exacta
para encender la magia.
Graciela Gianetti
Se sorpendió Eduardo Mileo,
y supe entonces que aún le sorprende
que puedan tomar prestada
su luz que canta belleza sobre el agua.
Hay que encontrarse e ir subiendo en el espíritu,
tener la paz consigo mismo, si esto sucede
el resto de nosotros tendrá paz.
Juan Desiderio.
Si no hay para ti un lugar en el mundo,
yo te llevare en mis ojos.
( Anon. árabe)
con esto Miguel Federik abrazó la niña del desierto
y mostró la fuerza que carga su palabra.
Que esta alegría me dará de comer durante el año.
Jimena Arnolfi.
fueron increíbles estos días geniales,
raros, divertidísimos, corazonales...
no hay labrapas...
Martín Pucheta.
Donde va Patricio Torne, todo se vuelve júbilo,
todo es fiesta y no podés parar de sonreír.
Más de 60 poetas.
De las canciones
la soguita dedicada a Marita,
las demás al mar.
Los Mileo cantan y van los dioses
bailando sobre el agua como un sueño
de amor y de conquista.
Nos hemos encontrado en la poesía
y seguiremos encontrándonos.
Analía Giordanino.
Desde que leí ahí tengo más amigos, más dinero y más amor.
Francisco Marzioni.
Estos versos van de la oscuridad a la luz,gracias por compartirlos con alegría.
Silvia Montenegro.
Un ángel caminaba por las arboledas
de Santiago de Estero,
llevaba pulcritud en sus palabras,
era Víctor Redondo.
El abrazo inmenso de Fernando Callero,
cuando una se sienta cerca de él
no puede respirar más que alegría.
Lo pudoroso de Tamara Demiryi
hizo de ovación entre los hombres.
Juan Meneguín es una locomotora
con datos extraídos del manual del Chevy
en un dibujo a escala natural
por donde laten por sí mismas las estrellas.
La única poesía que ilumina es la que arde.
Paulina Vinderman.
Rostro de mujer
la semilla de mi semejante
espacios abiertos donde nado
en pendientes aguas
de aquel manantial.
y otras regresan a donde salieron,
y otras revoloteando quedan
Dante Alighieri.
Epístola escrita al XXI
Ni siquiera la entereza de callar
tiene el mortuorio traje de las noches por donde
resbalas
a oler las prostitutas
para que te acompañen en esa caja ciega
creada en la misma dimensión del vulgarismo.
Lo feo es la actitud y la cortada
y es que todavía, siento el olor a rancio.
El aire ese tuyo
es abandono, que escupe
bocanadas de vino roto
por esos malos sueños,
equivocados unos cientos al espejo.
¿Sabrás lo que es una palabra?
o estarás corrupto
en el sistema inmóvil de la perdición.
Ante tamaño cupo de perplejidad
en la mísera herida que te sangra,
acá es por donde baja la parada.
En tanto y en cuanto que me sobra,
te dejo la luz que nunca viste
y que jamás verás.
Sabrás disculpar que me estoy
yendo en este martes 13, sin regreso.
Aquí dejo tal cual
de la misma manera el desamparo,
placer venéreo intoxicado,
fornicatĭo ABIERTO
al mismísimo fondo del abismo.
La fuerza que da luz al origen
más tarde florece en una obra de arte.
Léase corrupta en el aullido,
hembra al mítico olor que la fecunda.
Del hambre animal por los instintos,
moviendo un ritmo sudado por la velocidad.
Entiéndase carne mácula de las pasiones
por el roce frenético a locura.
Tórrida del labio ardiendo en la danza,
delicadísima como faro que alumbra
un manantial por donde el tacto.
Vertiginosa donde el agua gime
y de repente estalla en plena ebullición.
a sus favoritos, todo:
todas las alegrías, las infinitas,
todos los dolores, los infintos, todo.
Goethe
Trópico
acaricia el trópico de cáncer
y enlaza la luna de raíz como en los sueños.
Del Eros y el Ego
reverencias de la noche.
La pureza del mundo yace intacta,
todo se muda, las especies de hombre y mujer
que hacen latir el corazón se mudan, se cambian o se visten.
De lo pulcro
y sacro de la lengua hombre
sabrás que a la mujer hay que robarla.
Así que de todas las ciudades ornamentadas, hombre,
roba cada día una mujer
y cáela como si fuera tuya, pero no quieras una mujer de agua,
ni hables por lo bajo del claro de la luna en los remansos
porque allí construye la morada.
Y cuando se torna oscuro el aire
del viento norte que suele abrir los ojos a la respiración,
por más poesía hermosa que salga de la boca, por más lápiz azul
al que rasguees cuando la inteligencia veloz del pensamiento tuyo,
ella sabe muy bien conforme al agua.
Hombre parido de mujer, no bebas malos sueños
ni cortes las flores del jardín maduro en la humedad
por el que brotan gotas de tierra, fuego, aire y agua.
Róbate cada día una mujer y haz de ella un fruto
pero a la mujer nacida bajo el signo de agua,
no la desees, hombre, ni la nombres
porque jamás sabrás lo que es amarla.
Canción de amor
y allí yace toda superficie.
Distante es donde voy.
Ahí mi nombre.
El agua está en las letras
Me quedo con el mar y con la letra
que dice por lo bajo del paisaje
arcaico
bañándose en la orilla
desnuda de la piel.
Puesto que el agua
al oleaje
se mira por un prisma salino
que enceguece
y por esto mismo se desarma.
Buen año

Con el deseo de que sea un año productivo, lleno de logros personales y que siempre se encuentren acompañados de seres queridos como símbolo de enriquecimiento, con la plena alegría de disfrutar el juego lúcido de la vida.
El mensaje para este 2009 :
Habrá que tenderse la mano unos con otros y no unos contra otros.
Buen comienzo de año para todos!
De los días y las noches
¿Quién dijo que todo estaba escrito?
Aún conservo la sed del nacimiento.
Llueve ¿y qué?, nací con la lluvia,
y soy de la lluvia la gran respiración.
Me harté de la cárcel de los amores
que nunca son correspondidos,
de los llantos de las magdalenas,
de multiplicar panes y peces,
me harté de sufrir, de callar,
de la herida y de lo que se me olvida,
del después errante y el antes,
y el después, me cansé en lo oscuro,
del vuelto y el por qué, estoy asqueada.
Amo la tierra y las constelaciones.
Soy del agua y de los perdedores
que pierden y esperan sobre las esperanzas,
vengo y voy sobre esa raza, la del portento.
Cuántica en la piedra, y adiós a los muertos,
solitos llegarán los tiempos, pero ahora no,
ahora lo que soy, y lo que es mío:
mío el gesto, lo verde en las sandalias,
mía la noche oscura y los poemas solos,
mío Gonzalo allá en su Chile, mío el animal,
y los dragones en todas las canciones
de las constelaciones junto con los sueños,
mías las uvas del buen vino dulce de Li Po.
Y algún día mío el tesoro, de mi lado,
que luego será un río y tarde o temprano
de rocío como el ruido profundo de las aguas.
Sudor remoto danzando la métrica antigua de los sueños
sueltísima con luces sincrónicas,
cuando al amanecer se muerde
el ritmo ardiente de las aguas.
A ver, otra vez volemos de lo lindo:
el ojo es manantial, azul de mar,
el mar, el mar zigzag de miel, de sueño,
del amor como un aullido continuo
del aroma, dulce a diez mil de sudor
enloquecido, del arte por lo izquierdo,
dragones en fusión de fuego y agua.
Digamos ¿alguien más por acá conoce el mar?
Astucias, sin dar mayor explicación.
No ser hembra de amor, loca de aullido,
donde bailan los dioses sobre el agua.
A Paraná Poesía 2009
Circunstancias adversas impídenme concurrir, favor ténganme ahí como yo los tengo.
“Que los que saben sepan lo que puedan saber
y los que están dormidos sigan aun durmiendo”
Van unos papeles como un saludo a ese pacto de poetas en Ciudad de Paraná por Entre Ríos.
Enero, a 12 del 2009
Gonzalo ROJAS
ESTE CUERPO
Este cuerpo era cuerpo hasta ayer, ahora come mármol,
cumple otro oficio, el agua
que le echan encima con las flores no
se pudre, es música, piedad
y música.
300.000 son las hormigas que roen este corazón
pétalo a pétalo de nadie porque este cuerpo es nadie,
era y no es, lo sido
es lo único que es,
Diáfano,
¿qué será diáfano?
Además uno sueña en alemán,
en cairo arameo sueña, por flaco por
loco sueña, por
colgado de un palo sueña.
Ni el martirio, Hijo, ni el martirio.
Volvamos otra vez
a ver si se va el ruido, Roma
fue ruido quinientos,
esto mismo va para quinientos
en mal inglés, en ignominia, en
aviones a chorro en horror, en
ruido, ruido, ruido.
Mejor callar, la informática no da
para este cuerpo que suda, por mucho cuerpo hermoso
que arda encima de este cuerpo, por
mucho pelo afrodisíaco, por
mucho gemido de encantamiento, tetas
frescas, testículos, la informática no da.
Todo por precaución, se entiende, Shakespeare
fue a Italia y todavía anda, ¿a qué fue a Italia Shakespeare
a hacer qué? ¿a nadar, a purificarse
en lo itálico de las aguas di Garda?, ¿a oler
la hermosura de Verona, o más cerca a oír al descarado
de Baudelaire entre el horror y el éxtasis? pero ¿quién
fue Baudelaire? ¿O a dialogar con Artaud, ¿quién fue Artaud, quién
entre nadie y nadie allá por las cumbres?
Quedan los libros, Borges, la crepitación
de los libros, dígalo Alejandría
que algo supo de eso, el aullido crematorio
de la Segunda Grande, el pulvis púlveris
et in púlvere reverteris, el África bellísima y hambrienta de
antes y después del jazz
cuyo ethimon es semen del paraíso que se entienda de una vez
en africano village de New York, como dicen los negros,
semen de aullar
y de parir.
Fuera con el miedo que lo emputece todo, si existiera
existiría dijo Sade, denme un poco de eso, el hombre
es fuego, la mujer estopa,
viene el viento y sopla, ¿y Valéry? ¿y el
cementerio ése del azur? ¿Y Mallarmé, y
los martes de Mallarme?
Asco o hartazgo, ¿qué es el asco?, el hartazgo
¿qué? Las hormigas
por lo menos, salvemos las hormigas
que entraron antes de la salvación. El Führer era salvación
allá por el 40
y ni ceniza. Por otro lado no hubo stalinero
que no fuera salvación. No hubo Malraux
que no comiera serpiente.
Mejor bañarse dos veces en el mismo río, el Sena
corre sucio, ése no, Celan, preferible la horca
de Esenin, la de Nerval
que se ahorcó con sombrero hasta orejas
para la diversión de Goethe
la sobredosis de Trakl, prefiramos las dos líneas portentosas
vendrá la muerte, tendrá tus ojos de Cesare Pavese,
tan a lo Séneca
que se cortó las venas en el baño.
Pero no es cosa de molicie, el kaimatorios
no es para dormir, uno se desnuda
y nada hondo. Ahí empieza el jazz,
el verdadero jazz
cuya trompeta llega a las galaxias,
ni es clinicazo venenoso ni
tijerazo en el seso, ni Rimbaud
llorando por ese cáncer a la rodilla, - Elle est rétrouvée
Quoi? l’Éternité. La rodilla
no es para llorar, hombre,
sino para marchar en la tormenta.
En cuanto a planeta, my Lord, el planeta no
es molicie
¿qué va a ser? No hay más que la dinastía
de los desnudos y los muertos, esa soga ciega
sin madre.
Ni hablar del mármol, uno
no come mármol
los cuicos comen mármol, comen ordinariez,
se van al cielo
¿qué va a haber cielo?
Adiós cuello cortado como dijo no sé quién
¡canallas!, todos los elegíacos
son unos canallas, favor
no mear las rosas.
Gonzalo ROJAS
1 – VII – 2008
SÁBETE SANCHO
Sábete Sancho que la imaginación no es un perfume de mujer
como dijo Al Pacino en esa película, es más
que esa película, se parece
a una mariposa grande de antes del Mundo, tiene
cómo decírtelo belleza y
tristeza como cuando llueve encima
del mar
y el zumbido es un hilo hilísimo de silencio.
Nada entonces de perfume de mujer, el único perfume
primordial es el clítoris sagrado que parpadea y
gotea fémino y másculo, nupcial
y cerebral y por lo visto húmedo y espérmato, trémulo
hasta el frenesí, animal
contra animal oloroso, ¿ Y tú,
Sancho, cómo te fue con el placer?
Sábete Sancho que estoy triste, ¿de qué se acuesta el hombre
para morir?, ¿ de qué latido
pernicioso, con la sien entrando hacia dónde
de la almohada y la oreja, oreja
ya de quién, nadando cuál
de los torrentes sombríos: el pantano
o el vacío sin madre, de cuál de las espinas de la especie?
Me
repito, me, ¿y los Urales, Sancho?, saquen
de una vez al muerto.
Toda mujer es tajo
suave pero tajo, fascinación
pero tajo, unas hebras finísimas
de alto abajo pero tajo, un olor
a madera recién cortada para la preñez pero
por qué no decirlo tajo torrencial de donde mana
todo Hado, con dos cítaras
de veinte cuerdas cada mes: la del llanto
y la del encanto, con párrafos de histeria y
risa desencadenada hasta donde alcanza
a llover, de donde se deduce que su armazón
es necesariamente húmeda.
De repente me puse a hablar en siete mil
idiomas: -Paren
les dije a las estrellas, así no,
así no voy a hablar nunca, estos excesos
son atroces, volvamos
a las sílabas, las verdaderas madres son las sílabas, las
persas especialmente a escala de frescor, todo lo cual
sábete Sancho quiere decir que
hubo una vez un pie
en el aire, libre, libertino, como en la Roma imperial,
pie desnudo con tobillo y todo que volaba y
pensaba, bellísimo ese pie, las arterias
pintadas por Duchamp lo descifraban todo, había
que leer ese pie directamente en su destello airoso allá por las cumbres
como quien va a una fiesta
y ya no hay baile que bailar. Porque, sábete Sancho, un pie
es un pie y no un despilfarro.
Coleóptero no es.
Todo fulgor perecerá, salvo
Osip Mandelstam y
claro Apollinaire. Oh jazz, único jazz, cosmonauta
de los dioses, adiós
viejos vanguarderos del 2008, qu´ est ce que le nouveau?
Chacales gruñendo en torno de un manantial seco.
Me quedo con las hermosas
que hacen versos, con
las otras no, tienen que ser hermosas, llámense Safo,
Teresa de Ávila, Lou Andreas Salomé, Leonora
Carrington, Emily Brontë, más la otra Emily
Dickinson, más Ajmátova, de repente Gabriela, Nadjá que vio a Dios.
¡Me quedo con mi vaticinia de Chihuahua!
Me pierdo, todo anda bien en el universo, hay cosas
que pertenecen y otras que no
pertenecen, una carreta
cargada de heno hasta el tope New York arriba
pertenece, un Ferrari a 200 por hora no, ése no,
no se le ven los bueyes, esa
es mi discusión con el Al Pacino: él cree que basta con
un carro veloz y una algo así como piernas largas
tetas rítmicas si queréis.
¿Y los duques de la fanfarria, Sancho? Por pudor no hablo
de esos archiduques menesterosos
del petróleo, del fierro, del negocio
bursátil a los que de repente les estalla
en la única mano que les queda. Dante
los metió en el Infierno con todos esos euros
que antes de euros fueron denarios
del imperio imperial. Allá ellos
con ese poco imperio que les va quedando, Irak,
¿qué fue de Irak?
Desensillar hasta que aclare, sábete
Sancho que estoy ciego, de los dos
uno me dijo el oftalmólogo a lo Hölderlin, ese derecho
no le da para más, Príncipe,
por último usted ya lo vio todo con el izquierdo, Alteza,
y otra cosa, mi señor: duerma, duerma sin parar, en el sueño
se ve con los dos, ¡ ése si que es ofta, Sancho!
y adivino.
Uno termina siendo aluminio como el avión, orejas,
nariz de aluminio, seso
de aluminio, burro si tú me excusas
de aluminio y vuela,
¿por qué no va a volar
como ese Dios colgado de un palo?. Pues el Jesús
que tanto amamos fue un hombre
colgado de un palo,
le decían crestón y
maricón pero fue todo un hombre
colgado de un palo.
- “Padre,
¿por qué me has abandonado?”
Gonzalo ROJAS
Viernes Santo
21-III- 2008
Entre el Eros y lo Sacro
Entonces, es ahora que yo quiero saber ¿por qué mi niña llora?
Gonzalo Rojas
Pero gánala, hombre, con imaginación y con coraje.
Claro, también puedes callar pero siempre habrá tiempo para el gran callamiento, si es que no hay eternidad.
Balada égida que va contra el dolor
¡Libérrima como Diciembre y Julio!
¡Libérrima!
¿Y qué es el dolor sino relámpago?
se aguanta ¡qué tanto! porque atrás del hueso
la alegría gurú del elemento, cabalístico número
de epopeya para dejar intacta la pila de la divinidad.
Porque la vida recién se nos comienza,
las rosas danzan desde el jardín y se abren
a la savia como un amuleto en pentagrama,
una electricidad del aire, aire, aire y más oxígeno,
del uno, del verde, el del placer del aire,
del viento en traslación que ama la tierra.
Que la de ochenta años digo, nos fue quedando corta,
mejor una de cien, de locos, sí, de locos con resortes
y luces, dieléctrica la hermosa, trenzada cuesta abajo,
de puro corazón, puesto que parpadeante en su belleza
fugaz voltee en las piruetas y marche heroica a tambor
contra el dolor de huesos , tan fresca como recién nacida.
Porque esto es un gran juego que baila en pulsación de parto,
vestido en dos mil nueve, comenzando a fluir bajo la arteria.
Mis sandalias planas

La poesía articula la partícula elemental del cosmos y se transforma en los pequeños actos cotidianos, sucede a una profundidad marina elemental, o quizás al ras del agua como los sonidos de la luz y la luz en los silencios que dan el fruto de la profundidad.
Ya lo subrayara Sagan «en la mayor parte del espectro lumínico todos los seres humanos somos negros» aunque tengamos el atrevimiento de agregarle colores, robándole al mismo cielo de su ágil abanico un arco iris, que se abre hacia la vida, nos cobija y nos hace saber que todos estamos bajo el mismo techo, nadie debería olvidar esto.
Por otro lado en el escenario mismo de la tierra, al ritmo izquierdo del timbal, giramos en una danza múltiple entre miles de centenares de espermatozoides y un lúcido óvulo que se contaminan entre sí en una gran carrera de placer, a diez mil en latido de motor sobre un sonoro barco de vapor, con el fin último de procrear, engendrar vida, así es como esto sucede y así nace un poema, que lleva la carga genética de su autor e inscribe su propia regla, nace desde el costado y comienza a elevarse por otras galaxias paralelas, en otros mundos y vuelve transformado hacia un lector, el uno de lo particular como el Eros y su danza de flechas arqueadas, que elige de UNA a UNO y va formando en el aire un ecosistema con dos prestigiosos jugadores, en una batalla exhausta que galopa sin más pretexto que la gloria, así vive un poema en su lector.
De igual manera todo está sujeto a falla, toda medida exacta suele tener una centésima de error como la historia misma o como lo que ahora estoy pensando e inscribiendo en el lenguaje que va a fluir y mezclarse bajo el aire mismo que respiro.
El secreto de las letras, supongo permanece en lo no leído, en las páginas nunca antes abiertas o en las personas y paisajes que aún no conocemos y nos esperan en las esquinas del obstinado reloj, que nunca detiene su marcha, con esas agujas que tejen y destejen los encuentros, burlando la dinastía que hace tiempo en un destino.
Recibir la palabra en un poema que vuela, hacia lejanos rincones y llega a un punto equidistante, donde alguien no importa quién, sienta el éxtasis o mejor aún las tome tan profundas que crea confundirlas como propias, alguien que come y bebe del poema su verdad cuando el poeta suelta al aire las vocales.
Está la marcha inagotable de los trabajadores de las letras, que saben muy bien que la poesía no vende y que es un largo camino el que recorren tan sólo por la dicha de poder decir y condenan las letras a la gracia de sobrevivir, porque doy por hecho de que en la poética nada tiene desperdicio.
El calor del lenguaje mueve las constelaciones, mueve millones de galaxias y mundos posibles y nuestro privilegio en esta tierra sigue floreciendo una y otra vez bajo el dominio del agua.
Con mis sandalias he viajado tan lejos como me fue posible y lo sigo haciendo aún, tan sólo por comprobar que la imaginación sigue siendo la mejor aliada, en compañía de esos cuerpos celestes que buscan encontrar una respuesta y que sólo se halla en la palabra.
Que se levante el Pueblo de Chillán y todo Chile a festejar Gonzalo tu cumpleaños!
“perdí mi juventud en los burdeles”
Gonzalo Rojas
¡Un decir!, qué la iba a perder a su juventud
si todavía va a caballo de ella a galope tendido.
A Gonzalo Rojas Pizarro
por la alegría de oírlo
por la alegría
Tengo tu voz
Me levanté temprano con el gallo
que trenza la mañana sabiéndote Gonzalo
del aire nuevo en este día
hoy 20 de Diciembre cumpleaños
del Eros de la tierra roja
y comencé a buscar por latitud y longitud
de todo Chile larga según tus mismísimas
palabras: larga roja y milenaria
Con mis sandalias me fui al principio
donde el trabajador plantó semillas
fuertes bajo el mineral del Bio Bio
cerca de la pérgola de flores cuando el título
de la gran ciudad gracias a su carbón
y recorrí el sur a 37 en una longitud 73
hacia el sur de Concepción por donde la ruta
y el camino al fin de cuentas se bifurcan
y nada
Encontré hombre poeta y sagitario
pionero entre otros de la literatura
veinte en número famoso de su País
luchador que nunca sale del vecindario
y nada
Pensé en tu voz y en ese fax que a veces
suele tener la ausencia por el mango
un eco que conmigo quiere arder por torcido
en izquierdo como cuando le escribo
Encontrar un escriba en cantidad
de número el uno con mayúsculas
el uno grande de los ocho del rojerío
a las once y treinta y tres de la mañana
donde a veces con la imaginación
al fluir en matemáticos números
por entonces todos equivocados
También supe lo de Teresa
“con su grande determinación”
Y entonces te hallé por el Chillán
parado sobre la misma cuna de tu Patria
estabas donde la estación de ferrocarriles
con lunáticos ramales vestidos y todo
cuando pensaba yo que nadie nunca
en la estación ¡qué equivocada!
Lúcido se oyó por el tubo en lo grisáceo
hacía crujir el viento en la distancia
una burla de las constelaciones
una obertura eterna en lo caluroso
del aire veloz cuando Diciembre
y yo girando errada en corazón
galopando a diez mil de la carrera
hacia la gloria con la respiración
enrojecida en lo mucho que te sé
por lo leído de esas noches
nubladas en donde vos también
y alguna vez los dos en la tormenta
Y hablamos del clima te dije de poetas
que no esperan lo amargo del invierno
que en Argentina con el calor del verano
entre los ríos se hacían oír muy bien
y sonreíste con esa viva voz
la misma que oyó aquel primer zumbido
y el cielo se abrió ante tus palabras
“¡Qué alegría mi niña, qué alegría!
recuerdes que hoy es mi cumpleaños
todos estos días de calor y sin embargo
hoy 20 de Diciembre en 2008
llueve en Chillán mi niña
y yo acá a la espera
de que lleguen los amigos”
Y yo te aseguraba que sólo llueve grande
el día en que nacieron los poetas
que era la fortuna de las olas
tan sólo para festejar
nadie se impone mejor
ni habla más que el agua
quién sino el agua
en el día en que nació el poeta
Y vos me sonreíste y volvimos
al vuelo a conversar sobre el calor
que anida en el oxígeno
Dije que hubiera querido cantarle
-al de la tierra roja-
-al de la poesía esencial-
su mañanita perenne merecida
por hacerme saber en este oído
lo que significa alcanzar el punto de la cima
"si la imaginación de la imaginación me alcanza"
Hablo de la emoción de ver
girar tu voz sobre la mía
hablo por lo atrevida al llamarte
en veinte de sudor en 2008 cuando
tus vocales tan hermosas Gonzalo
tus vocales hacen nacer la envidia
fingida y por eso misma de los dioses
De repente en la sortija del aire
comenzó a bailar el último segundo
y sólo dije -un hasta luego-
Hubiera querido traerte conmigo para siempre
pero ahora hay que bajar el tubo
Y ya no pude hacer más que llorar
porque con la alegría roja sobre el calor
También
Con tal de que nazca y se haga hombre
pintan otras cantan
otras bailan
otras escriben
otras hacen
lo que pueden
con lo que tienen
las demás supongo
lo compran todo hecho
inclusive las palabras
Quizá la poesía no sea nada más que agarrar
'la presencia ausente de lo amado', dice Gelman
rueda en la arena
la materia
invisible del lenguaje
hacia el fondo profundo
de todas las cosas
rincón de tiempo
quizás perdido
reconciliado
o solamente tiempo
qué escribe un poema
que se prolonga
en cada esquina
serán sueños
notas musicales
sonidos de tambor
dolor profundo
de la primera copa
que se abre
y florece
con la marcha ciega
de aquel ritual de uvas
trago a trago
o al fin de cuentas
nada
lo sé
pura tristeza
qué escribe un poema
¿a quién le escribe?
de quién es el gesto
del que habla
qué lo hace bailar
en la fogata
de los desesperados
¿cómo nace un poema horizontal?
pegado a damas solitarias
pobrecitas
huérfanas ellas del amor
del sexo y todo
mala suerte irse
antes que cante el gallo
cómo dice un poema
lo no dicho
con qué capacidad
cambia el reloj
que apunta el minutero
que todo lo sabe
de dónde saca fuerzas
para pasar la noche
y el día siguiente
del después
qué se dice del poema que entra
y se aferra a las arterias
en sístole y diástole
coordinación perfecta
ay! del agua
dulce el agua
y mansa cuando se tiene sed
un poema gana lo perdido
encuentra la ausencia
y se la suma
calor del soplo
porque a veces
con el calor también
será que todos
giramos por igual
será que pagamos
alguna cuenta rota
de palabras ausentes
que suelen juntar
todos los nombres
solamente
¿por no poder decir?
sí
sobrevive un poema
en los noctámbulos
al ras de la más bella
palabra
que nunca la encuentran
por ser bella
y parece que se mueren
pero no
supongo que antes
de que la nada
brille
muera el ocaso
termine el cuento
y broten los después
con o sin nosotros
nacerá el poema
un poema quizás
el que nos salve
adoptaban las formas de bestias.
Júpiter se convirtió en toro y bramó.
W. Shakespeare.
El colectivo verde que pasa a las y media
A la Negra por ser la mejor Madre de todos sus sobrinos
y porque sigue siendo la armadora del equipo.
A Betiana para que sepa que el destino no está escrito y que todavía nos esperan días buenos.
A Pablo Milocco donde quiera que esté.
Al Barrio Gazzano que nunca tiene agua.
Al Club San Martín.
A los que sonríen con lo que digo y a los que no.
Yo nunca tuve un novio
estoy leyendo una Introducción de fibra
y luminosidad en medio de la cancha de basket
del Club Atlético Libertador San Martín
y veo a Mariela con sus botitas Topper
que llega caminando desde Rocamora
con una palmera naranja en el flequillo
dura la negra dura
y... le tenía miedo
ella era la armadora del equipo
iba a los bailes que amasaban en el club
y las malas lenguas decían que había visto
a tincho carpincho sin disfraz
y a mi me daba envidia
yo era amiga de Luisito Ruiz Díaz y Betiana
el abuelo de ella nos enseñaba a escribir
y se burlaba porque teníamos la letra como pato
sólo mucho tiempo después
supimos lo felices que éramos entonces
Luisito armaba bailes en el claro de luna sobre el patio
cuando soñaba con ser yo la novia de Pablo Milocco
que tenía un diente de plata y brillaba
sonreía tan hermoso desde lejos
con tanta claridad que abría en dos el mundo
entonces escribí una carta de amor con colorado
de esas que los crayones resaltan los felices
y que siempre llevaba en mi bolsillo
tomé coraje un día de sol al mediodía
lo esperé en la puerta de la escuela
y se la di como quien te da la vida
en las palabras
él sonrió y entre el brillo de sus labios
me pidió que le obsequiara un beso
así hacen los novios
eso dijo
demoró cinco segundos
lo que me había llevado meses
de muchos largos días planificar
y volví llorando por O`higgins
sin la carta sin Pablo y sin el beso
pero ahora que pliego las cejas
y estoy donde todo explota
en una tabla caliente de ajedrez
a veces vertical como candente
donde los símbolos dibujan:
alguna Terminal
en medio de la gente
el tráfico
un silbato
los apuntes
un sol bastante vago
que dos por tres se pierde
con sus chicas
la soledad
las cuentas de la luz
los saldos de tarjeta
el mate
mis enojos
los semáforos que siguen
siempre en rojo
el contorno pintado
de alguna puta sexy
los gatos
los aviones
el vino tinto
el humo
los sobrecitos tang
los NO
que incitan un seguí
las madres con sus hijos
los sin padres
las oficinistas
casadas y calientes
los celos y sueños
los poemas sin libros
y alguna vez la flor
al son de los timbales en fa menor de cumbia
como moliendo uvas con una gran cadena
moviendo los pies sobre el paisaje
dirigiéndose todos
y cada uno
hacia un mismo destino:
el de sobrevivir
por eso
quiero reivindicarme
estoy tomando el ocho hacia Gazzano
a ver si encuentro Pablo para dejarle un beso
quizás pueda decirle que nunca tuve un novio
pensamientos de bolsillo
tararea una canción
muy dulce
como un caudal
quizás sea de agua
sabe que tocando la campana
pasado el mediodía saldrá el sol
pero gira sus pies cuando el reloj
puntual marca las diez
y piensa en cambiar
quiere dejarse ir
fluir en el silencio
mudar el aire
aislarse
de todos los instantes
y con el pensamiento
viajar a campo abierto
cerrar los ojos y desaparecer
Pequeño pensamiento troquelado de una sola vez y para siempre
A ella le debo todo lo que soy hoy.
Gracias por enseñarme a honrar la vida.
el padre ha muerto sin poder
inscribir el nombre de Lacan
Lacan que nombra a Freud
Freud que gira hacia la madre
la madre sin su edipo que circunda
el padre la muerte la madre
la madre que cree
en el roble de los hijos
los hijos que nacieron parias
los parias que creen en la gente
la gente que miente sin razón
la mentira que ronda
la muerte que se burla
la burla de las cenizas
las cenizas que renacen
lo que renace piensa
piensa lo que merece
merece lo que tiene
tiene el destino
destino del tiempo
que es la hora
la hora baraja
lo que es hoy
un hoy que sólo
es silogismo
de mañana
la mañana que parte
la parte mitad
de una naranja
naranja que cambia
de colores
los colores terminan
siempre en verde
verde en el amor
que nadie nunca nombra
lo que no se nombra
es la tristeza
de no sentirse amada
lo amado que se esfuma
sin la luz
la luz en los silencios
silencios que lo saben
el todo que se abre
se abre hacia la vida
la vida en abanico
la luz de lo que salva
lo que salva es pilar
el pilar somos nosotros
nosotros que olvidamos
el olvido que gana
las ganas de vivir
en la costilla
costilla crecida de la tierra
la tierra que dibuja el paso
el paso que camina
camina lo que respira
el oxígeno que existe
lo que existe se fragmenta
fragmentos que se juntan
lo que se junta es uno
lo uno es la belleza
la belleza es palabra
la palabra es de poetas
los poetas que escriben
lo que se escribe es aire
el aire que da paso
al paso de los dioses
y todo está de pie
como era entonces.
J. Cercas 2001
Pacto de poetas
con las otras que ya no tengo.
Si supieras Gonzalo qué piedras topadoras
resplandecen en la orilla
crece con furia la maleza sobre el principio
y aún rugen enigmas cuando jardines
babilónicos se pulverizan
con el aliento fingido de algún viento.
Aire de la desdicha y todo va constante
en la mudanza profunda de la noche
tiembla un tambor
que comía
donde lo más abierto
de mi mano.
Y lloro.
Nada y ni mucho menos más,
a qué agregar,
tan sólo jugarme sobre la libertad
para que creciera un
–sucede que giro en treinta y tres-
me aparto del sentido
y vuelvo bajo los dominios
frívolos del vértigo en el agua.
Y lloro.
Da miedo el oxígeno vestido ahora
corta el vidrio duro de la palabra
en esa mariposa urgente de tierra
resignada a toda salvación.
Y lloro.
Y perdí tiempo en gajos bajo la promesa
de la no palabra. Silencio que aturde.
Aquí y ahora
la lengua es pacto de poetas.
El oriente se aplana
duro sobre la realidad.
Y lloro.
Duele la verdad, siempre ha dolido
en mi pobreza estéril baja el humo
que ciñe el arte como un verdor nativo
en la cuerda cósmica de un pez.
Si supieras Gonzalo
lo que lloro.
Una mujer imperfecta
En el borde un tejido de voces taciturnas, visibles de un cuerpo hecho palabra, discursos de una línea divisoria que forma al tacto una mujer.
Un puñado de jazmín escinde el cabello, levanta vuelo al aire y cree ser parte del broche que va colgado de ella.
Bulle el mar sobre un lenguaje hecho vapor que agita banderas en sus remos como una bailarina que desnuda baña todas las orillas de aquella primitiva creación.
Relámpago
De cuando logré vencer el tiempo y la distancia para abrazar tierra roja, y giró pronto en galope mi corazón henchido de gloria sobre un fugaz instante, que dio luz a estas líneas en un Poeta de Lebu que escribió pensando en mi.
Para algunos sería reciprocidad, para otros generosidad, lo cierto es que si yo si pudiera nombrar este suceso que dio comienzo a mi origen lo llamaría amor.
Esto es lo que conservo grabado en mi retina y quería compartir.
Como diría él "Los dejo en libertad"
Querido Gonzalo:
Nace una a cada instante, lo cierto queda escrito: nací hoy con esta carta desde mi costilla. Principio, yo principio verde en lo velocísimo de tus poemas.Y de repente todo es aire, luz y raro que una esté aquí fabricando atractivos saltos, trepada a un valiente barco de vapor para tejer y destejer sueños.
La cuestión es hilar fino, ser paisaje y que mi voz llegue de a puro susurro, pero llegue al fin (ambicioso proyecto el mío).
Qué decirte sin abrumarte, acaso qué para deslumbrarte después de tanta tierra y cielo en tus pupilas.Mi mano cruza para buscar la orilla, serenidad que enciende el cielo de tus pasos, esta isla que quiere encontrar palabras - no manojos- palabras que en el agua hagan silueta circular para bailar al calor del nuevo nombre: María, la de las tres, la del medio si se quiere, la del mar con su Teresa que tiene una grande y determinada determinación de no parar hasta llegar, esta que quiere sumarle tiempo al tiempo para ver al glorioso uno de los ocho del rojerío.
Te llevo en mi corazón, tu tambor galopa,perdurás en mi.
Para despedirme con un hasta pronto, quiero recordarte palabras de Edmond Postand: "si los besos pudieran imprimirse en las cartas, las mías las leeríais con los labios".
Gonzalo Rojas Pizarro:
Niña querida recibí tu carta y tu gracia poética.
Me encantaría tener mas contacto contigo para seguir el dialogo.
Por ahora un fuerte abrazo.
Puerto de papel
Escrito en la arena cuando una tarde de lluvia hice con mis manos un castillo de sueños a Papá
Algunas de estas historias breves, tienen el mismo tiempo que el uso de la tinta, o más aún antes cuando los rapsodas de la Grecia antigua cantaban poemas homéricos o recitaban los sucesos del pasado.
La vida sin un acento en la reflexión de los actos cotidianos no tiene sentido, así como tampoco lo tiene llevar un reloj de pulsera sin saber que no hay tiempo que vuelva atrás.
No se puede desandar lo dicho cuando se ha quitado a un hombre lo mejor de sí, su dignidad.
Quizás, sea en la escritura donde se halle la verdadera palabra, donde quede plasmada la verdad, inamovible como una huella dátil de lo que somos, quizás sea en el arte el único lugar donde deba vivir, o por lo menos donde esté a salvo.
Cinco sentidos
rotas las preguntas vibran bajo la trizadura
de los espejos que sigilosos parecen amainarse.
No hay nada más triste que ver caer el tiempo
en un reloj de arena vestido de refrán.
2 Los sueños paridos en la espuma
balancean ráfagas de viento,
fulgor de los instantes,
milenarios lucen una voracidad
que descorcha disonante
la hermosa botella del exceso.
3 La visión súbita de los enamorados,
aroma del mágico conjuro que suspira flores,
éxtasis que baila una fugaz belleza cuesta arriba.
Respiración en la tierra roja de un jardín.
4Lumbre para la pasión abierta de los juegos
de irse y volverse como sudor de olas volátiles.
Arcaica curvatura de pieles que piensan
ardientes al tacto quedarse sin orillas.
5 sentidos exquisitos, sabor arterial sobre una longa
de aire que furiosa destella resonancias cuando el Eros
terrestre relampaguea desnudo en la tormenta pétrea.
Y luego acorde unívoco, constelaciones del zodiaco,
fragmentos de cielo semejantes a una cuerda astral.
Metamorfosis de ingenuidad aventurera
una mariposa de música sensible
lejos de lo real
fina figura que vicia de azúcar
el verde reino de la pasión
conmueve
mientras ríes de palabras sin sentido
pagarás cuando sepas que decía
te enamoras letra por letra
sensación que formará cadena en tus tobillos
y ella será alimento vital para la vida
¿cómo podría ser de otra manera?
en instantes el mundo se volverá en contra
desparecerá el discrurso de las alas
los ojos y un cartel gritarán: cerrado
¿a quién exigirás explicaciones
cuando el hambre de la rabia te consuma?
mariposa transformada en perro
marcas pero no matas
y esto es evolución
el fracaso nos espera tras la puerta
de a dos
La danza de las flechas y otras yerbas
balcón que tiene por el mango
sartén en tu ventana
con el pasaporte vencido intento hacer cola
y comprar un pasaje hasta tu casa
la rubia pide pista morocho:
cansada de hacer dedo a los aviones
Del manzanero brotó una naranja ombligo
mientras en la antigua de aedos y rapsodas
la verdad canta o cae por decantación da igual
nadie le dice a Lázaro levántate y anda
lo hace por inercia
Isaac Newton fue el primero en darse cuenta
quienes se dedican a placeres de mesa
forman hilera con libritos de rebaja bajo el brazo
para sacarse fotos con Adán
quien editó uno titulado
"Los misterios del Mar y de la Arena”
inspirado en Safo y Federico
el cómplice desayuna con Borges
almuerza con Rojas y merienda con Girondo
Eva es causa y consecuencia de la cena
trabajo es salud salud es plata plata jamás será amor
y así distingo frutas de verduras
por eso busco en el mercado un manzanero
que no tenga en la etiqueta la palabra apología
Llave en la nuez de agua
ideas como nueces
grávida huella en el agua
ora la noche es poema para guardar llaves
Intemperie
las palabras se descalzan sobre el lienzo
de las emociones
¿quién pliega blanco y negro a la intemperie?
insólitos los signos pilotean
relámpagos a la sombra
y la pena es una estúpida forma de vivir
más allá
humo y papeles se ilustran
en oraciones de espaldas y escondidas
la voz perdura
y a la intemperie
en dominó
caen
desnudas
las cenizas


